Peter Drucker decía que cuantos menos datos hagan falta, mejor será la información. Un exceso de información, es decir, mucha más información de la estrictamente necesaria, no lleva más que a la confusión. En lugar de enriquecer, empobrece.
Por otra parte, existe la propaganda, que consiste en difundir una información parcial, partidaria o simplemente falsa, para favorecer o desfavorecer a alguien, aunque no siempre está bien claro quien es realmente el beneficiado. La propaganda ha llegado a un nivel muy alto de sofisticación en su afán de parecer información. Diría que hoy en día no se difunde al público de masas ninguna información veraz y útil, sino propaganda masiva disfrazada de información.